Generalmente, existen cuatro tipos de fugas en juntas: fugas en la interfaz, fugas por filtración, fugas por difusión y fugas por daños.
Fuga en la interfaz: se producirán fugas en la interfaz de sellado debido a una compresión insuficiente de la junta, un acabado inadecuado de la superficie de la junta de la brida, deformación de la brida, etc. Las fugas en la interfaz se pueden evitar sujetándolas en la cara de la brida con un cojín suave.
Infiltración y fuga: como el material blando es principalmente fibra, es fácil que el medio lo empape, especialmente bajo presión. Debido a la capilaridad, el medio penetrará hacia el lado de baja presión, formando una infiltración.
Fuga de difusión: bajo la promoción de la diferencia de concentración, el medio pasa a través del material generado por el espacio del sello o el tubo capilar del material de sellado para causar fugas. La difusión es el resultado del movimiento molecular y no es unidireccional. En caso de diferencia de presión de sellado o estado de vacío extremadamente bajo, o de sellado de sustancias permeables como nitrógeno e hidrógeno, así como sustancias altamente tóxicas y radiactivas, se debe prestar especial atención a las fugas de infiltración y difusión.
Daños y fugas: las condiciones de trabajo en la parte de sellado son relativamente malas, con gran deformación térmica, vibraciones e impactos frecuentes, instalación incorrecta, fuerza de sujeción excesiva, uso repetido, deformación por compresión, tensión interna concentrada, daños más allá de la resistencia a la fatiga, envejecimiento y deterioro de los materiales, lo que provocará daños y fugas. Este tipo de fuga tiene el mayor impacto y gran daño, por lo que debemos fortalecer la prevención.
